lunes 13 de julio de 2009

Cuida los segundos, los minutos se cuidan solos.


Le explico: Cuando niño jugaba con mis primos mayores, que eran como mis hermanos mayores, y las reglas eran que yo debía que jugar con las reglas y ellos hacer trampa.

Me dice así: Solo compórtate como hombre. Lo extraño es como entiende cada quien esa palabra, y lo importante: cómo se actúa. Así hay muchos tipos de persona, infinitos o tantos como personas haya. Hay quienes piensan que se puede intentar clasificarlos (en tres categorías según su carácter, en cuatro según su temperamento, en cinco según su clase social, en dos según su fé, etc.), lo que importa, como decía el Sr. Maceta, es pasar tiempo con ellos para distinguir a unos de otros, si se les contempla solo un instante son todos iguales.

Le digo: Tiene razón, no es lo mismo "Él o yo" que "Si él, ¿por qué yo no?"

Termina: Ya entendiste, ahora si puedes ir a la plaza por una nieve.

martes 23 de junio de 2009

Si me paro no me mueven, si me muevo no me paran.

Tras su móvil escondite entre la multitud se desplaza en círculos cada vez más amplios, recorre todas las orillas, renovándose en cada límite que alcanza. Algunas veces consigue regresar al centro, otras se desvanece en el intento de decir algo que nadie antes haya dicho. Hay días que solo alcanza la fuerza para emitir una débil señal, en ocasiones una llamada de auxilio, una mentada de madre pisando el acelerador. Así es, no se puede ganar todo siempre. La cosa es crecer, no detenerse, ensancharse, avanzar, comerse el mundo universo, llenar el espacio-tiempo, vaciar el vacío, sentir el poder de la velocidad, participar en el gran afán ultra moderno de vencer la distancia; no caer en el hueco, ni verlo siquiera. Jamás perder el control. Su fantasía se alimenta de colores brillantes, de paisajes perfectos, de frases agudas, fugaces, de chatarra si es preciso, de fotocopias, maniobras superficiales; lo que sea con tal de sentir que la meta no se aleja, sino todo lo contrario: se aproxima. Y la meta se aproxima, a máxima velocidad y sin peligro de impacto alguno, es una meta suave, amor-ti- guante. Ya ni desviarse por mirar atrás es un peligro, aunque el pasado parezca una columna de humo negro, solo es es el recuerdo del miedo que deforma lo que es en realidad: una nube cargada de lluvia.

jueves 18 de junio de 2009

Lo sublime es corrosivo


3 de Prevert, el primero va de título, (estoy en la pista ahogado en turbosina, cada gota vale más que cien pistaches, y cada pistache más que cien segundos conmigo).


* * *

Los galos sólo temían


algo

Conocían la ciencia-desastre

Eran

Prenucleares.


* * *

Carta de un pequeño monstruo


Por qué decir monstruosidades a un monstruo?

es para él útil y amable?

Es terrible ser monstruo sin saberlo.

Pero como se las arregla el monstruo

para vivir feliz sabiendo serlo?

Para qué informarlo?

Pobre monstruo

Es muy lindo

No lo conoces.