
Le explico: Cuando niño jugaba con mis primos mayores, que eran como mis hermanos mayores, y las reglas eran que yo debía que jugar con las reglas y ellos hacer trampa.
Me dice así: Solo compórtate como hombre. Lo extraño es como entiende cada quien esa palabra, y lo importante: cómo se actúa. Así hay muchos tipos de persona, infinitos o tantos como personas haya. Hay quienes piensan que se puede intentar clasificarlos (en tres categorías según su carácter, en cuatro según su temperamento, en cinco según su clase social, en dos según su fé, etc.), lo que importa, como decía el Sr. Maceta, es pasar tiempo con ellos para distinguir a unos de otros, si se les contempla solo un instante son todos iguales.
Le digo: Tiene razón, no es lo mismo "Él o yo" que "Si él, ¿por qué yo no?"
Termina: Ya entendiste, ahora si puedes ir a la plaza por una nieve.



